La meditación

La meditación, el yoga, el tai chi y otras técnicas predominantemente orientales, se han puesto de moda desde hace algunos años, pero también, como es costumbre, se han construido un sinfín de mitos alrededor de ellas, hoy vamos a verlos un poco más a fondo y a simplificar esto.

La meditación es algo natural, parte de ti y tu esencia, se ha practicado por miles de años en todo el mundo, aunque su origen más conocido es el de oriente, también las culturas prehispánicas en américa la realizaban, cada uno a su manera. Los aztecas por ejemplo se sentaban en un árbol o piedra para conectarse con la naturaleza y su tótem o animal interior, su guía por decirlo de alguna manera, unificando su pensamiento con la naturaleza, desde entonces ya se sabía que estamos interconectados, somos uno con todo. En la cultura Maya la meditación era parte de su vida, y podemos encontrar figuras talladas en la posición de “flor de loto” en varios de sus templos, ellos lo llamaban «Bah am per» y significa «Dibujando los cuerpos como araña» ya que les recordaba a la posición que asumen las arañas cuando descienden por sus telarañas. De esto hablaré más a detalle en otro libro. Lo que ahora quiero transmitirte es que no es nada nuevo, ni hay que hacerlo complicado, es algo que puedes hacer naturalmente.

 

Decía Osho: “La verdad es siempre simple y siempre bella”. Y comparto totalmente su opinión, la tendencia del ser humano de complicar las cosas, de venerar lo imposible, anhelar lo lejano, le complica la existencia, olvida la simpleza escondida bajo la complejidad aparente de la vida y del universo en sí mismo.

No existe una forma correcta o única de meditar, no es una receta de cocina, ni es algo que haces por conseguir algo más, es algo natural, parte de tu ser y de tu esencia como ser humano, en la antigüedad había mucho más tiempo para asimilar la información y calmar la mente, pocas personas se interesaban en la meditación como una herramienta y otras lo hacían naturalmente, sin darse cuenta, hoy todo es mucho más rápido y recibimos información nueva constantemente, ya no quedan espacios libres a menos que los creemos a propósito, es por eso que la meditación es algo cada vez más necesario para todos, sin importar edad, sexo o estatus social. Algunos hacen yoga o meditación por estar a la moda, sentirse más en forma o más santos que su vecino, esas son tonterías. El primer paso es simplemente acabar con la guerra interna constante entre pensamientos, emociones e ideas, acabar con la dualidad o la multitud de personas dentro de uno mismo, llegar al silencio y la armonía interior, que es la base de todo, ser no-dual o ser unidad, es el más complicado y puedes usar cualquier herramienta, yoga, meditación o tai chi, lo que te funcione mejor, yo prefiero la meditación y es de la que te hablo aquí. El segundo paso que sería la conexión con todo y con todos, la consciencia presente y plena, libre de angustia e ilusiones, es más fácil, una vez logrado lo primero, lo segundo llega solo, sin ningún esfuerzo, más como el Zen que como el Yoga.

Te voy a compartir algunas técnicas, fundamentos y conocimientos al respecto, pero nada de esto es ley, ni existen reglas, pues todo eso, son solo construcciones de la mente cruda y en la meditación como en la vida, la mente cruda, no debe mandar, solo lo hago como una invitación para que comiences a indagar, a experimentar, a jugar con ella, para que descubras desde tu interior tu propia meditación.

Podemos describir a la meditación como una herramienta para desarrollar las capas de la mente y encontrar el estado de no dualidad, o simplemente para estar en un estado total de armonía interior y exterior, ser armonía, en oriente es donde estas técnicas se han desarrollado con más esmero, digamos que es una tecnología del ser, en el libro VIJNANA BHAIRAVA TANTRA se relata la plática entre Bhairava (La Consciencia) y Bhairavi (La Energía) y se describen las 112 técnicas de meditación conocidas para alcanzar este estado de consciencia plena, indivisibilidad y presencia, pensé en incluirlas en este libro pero no todos disfrutan de esa lectura así que las puedes leer aquí.

La meditación es una herramienta para generar, un mejor estado del ser, conectar con tu esencia y con el mundo, poner en orden la mente y el cuerpo, cuando alcanzamos una unificación, una congruencia total, todo cambia, sé que suena un asunto muy serio, pero no lo es. La meditación no es concentración, no es análisis, no es una búsqueda, no es una disciplina, no es para sentirse mejor que los demás, más despiertos o iluminados que tus amigos, la meditación es algo natural, simplemente estar contigo y en contacto con tu interior por un rato. Diviértete, esto lo voy a repetir hasta que se te quede, la meditación es como una danza, una canción, un momento de autenticidad y vulnerabilidad sin riesgo alguno, es una oportunidad para conectar contigo y ser niños de nuevo. Si haces de la meditación algo divertido, prometo que te será mucho más sencilla.

Todas las técnicas de meditación que existen se enfocan principalmente en el vacío, en el silencio, en la nada, ahí es donde surge la realización y la conexión con todo. Enfocar tu ser en la nada, es lo que te lleva a todo, por ejemplo el mantra no tiene ninguna importancia por sí mismo, solo es algo que aburre a la mente a través de repeticiones para con ello lograr silenciarla, el enfoque consciente no debe ser en el mantra mismo, si no en el vacío silencioso que se crea entre sonidos, al inhalar y exhalar queda un espacio mientras se repite un mantra, se produce un espacio vacío que debe ser el centro de tu atención sin generar interrupción alguna, lo mismo ocurre sin sonidos, si fijas la mirada entre dos árboles, el espacio vacío que queda es donde surge este estado de consciencia, también el enfocar la mirada a una vela, a un cántaro, a cualquier cosa, dicha atención debe ser enfocada al vacío en su interior o a su alrededor y no al objeto en sí, al cerrar los ojos, puedes visualizar el vacío a tu alrededor, o en tu interior como si fuese solo un cascarón, en kundalini enfocarse de chacra en chacra, llevando la atención a cada uno, hasta subir al más alto, llegando al mismo vacío más allá de todo. En el Zen, es lo mismo, pero con una aproximación distinta, también lo he disfrutado mucho, al estar en zazen (meditar sentado en japonés) no haces nada, solo te sientas, no te enfocas en nada, no mueves nada, no cantas nada, si viene un pensamiento o emoción bien y si no también, en un momento llegas a su vez al silencio total, a ese mismo vacío y es esa nada la que trae consigo, la claridad de todo. La base fundamental de cualquiera de las 112 técnicas es llevar tu atención de un algo, estando presente aquí y ahora, hacia un nada, hacia el vacío más allá del espacio tiempo, liberándote de las tres condiciones, grosera, sutil y suprema, ahí es donde conectamos con la consciencia y la unificación de todo, desaparece el yo en su totalidad y nos fundimos con la existencia.  Al principio puede sonar complicado, pero una vez que lo entiendes, todas las técnicas habidas y por haber se develan ante tus ojos y puedes comenzar a crear las tuyas de la forma que más te acomode y dejar de perder el tiempo dándole vueltas al asunto.

Vuélvete un poco más juguetón, divertirte en el proceso, hazlo tuyo y a tu manera, porque es tuyo, la meditación debe ser realizada desde tu naturaleza, desde tu ser, nada más importa, relájate, es tu tiempo contigo, el universo, la existencia, Dios y la vida, juegan todo el tiempo, están dentro de ti, alrededor tuyo, conectados a ti y con todo, somos uno, no veo por qué no deberíamos también divertirnos en el proceso. Osho decía: “En la meditación uno aprende una sola cosa: como gozar de la vida.”

Existen meditaciones con propósito donde canalizamos nuestra energía hacia distintas áreas de nuestro cuerpo activando conscientemente la sanación de nuestras propias células, regeneración y paz interior, la firme creencia de que es posible y la fe sin cuestionamientos puede hacer milagros en nuestro cuerpo y mente, como lo veremos más adelante en el capítulo del cuerpo, tenemos una capacidad impresionante de lograr cualquier cosa a partir de creer y nuestro cuerpo está diseñado para sanarse a sí mismo, tenemos la capacidad de regenerar cada una de nuestras células y tejidos, de hecho tenemos un cuerpo nuevo cada 7 años en promedio.

También existen meditaciones masivas hacia un propósito definido, estudios han encontrado que cuando juntamos nuestra intención y nuestra energía hacia algo en específico, podemos cambiar la realidad de las cosas, en 1973, Dilbeck y su equipo demostraron que en varias ciudades en las que un uno por ciento de la población practicó meditación trascendental, las tasas de crimen descendieron un 16%. Otro estudio similar realizado en Rhode Island durante tres meses consecutivos tuvo como resultado una reducción del 43% en desórdenes sociales que incluían suicidios, accidentes de tráfico, divorcios, violaciones, robos, asaltos… etc. Tan pronto como el estudio finalizó, las estadísticas volvieron a la normalidad.

Se han realizado numerosos estudios acerca de los beneficios personales de la meditación, observables en el estado físico del cuerpo te presento un resumen de ellos realizado por Alberto Rubín en 2017, solo a modo de ejemplo si quieres leer más al respecto puedes encontrar más de 21,000 estudios oficiales en sciencedirect.com

“Los efectos positivos a nivel neurológico son amplios, desde cambios en el volumen de la materia gris hasta la mejora de la conexión entre áreas cerebrales. A continuación, te muestro algunos de los estudios más interesantes que han salido en los últimos años.

1- Reduce la actividad en los “centros cerebrales del ego”

Uno de los estudios más interesantes de los últimos años fue llevado a cabo en la Universidad de Yale y encontró que la meditación mindfulness reduce la actividad en la red cerebral responsable de los pensamientos autorreferenciales.

Esta red está activa cuando no se piensa en algo en particular, cuando la mente va de un pensamiento a otro. La rumiación y la preocupación están asociados con menor felicidad y esta red cerebral participa en ellas. Incluso cuando la mente comienza a rumiar y preocuparse, los meditadores con práctica tienen formadas conexiones neuronales que les permiten liberarse de ellas.

2- Ralentiza el envejecimiento cerebral

Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles encontró que las personas que meditan a largo plazo tienen cerebros mejor preservados que las que no meditan.

Los participantes que meditaron durante 20 años tenían un mayor volumen de materia gris en el cerebro, más cuánto más jóvenes eran. Según la autora del estudio Florian Kurth “esperábamos pequeños efectos localizados en regiones específicas que antes habían sido estudiadas. En su lugar observamos un efecto disperso que abarcaban regiones de todo el cerebro”.

3- Ayuda a controlar la depresión y ansiedad

Un estudio de la Universidad John Hopkins estudió la capacidad de la meditación mindfulness para reducir los síntomas de la ansiedad, depresión y el dolor y encontraron que sus efectos son iguales a los de los antidepresivos.

La investigación ha demostrado también los beneficios de la meditación en la ansiedad generalizada y en la fobia social: un grupo de investigación de la Universidad de Standford encontró que cambia regiones cerebrales relacionadas con la atención y que reduce los síntomas de la ansiedad social.

4- Mejora la memoria y concentración

Uno de los beneficios más destacados de la meditación es que mejora la atención, memoria y la concentración.

Un estudio reciente encontró que solo con unas pocas semanas de meditación las personas mejoran la concentración y la memoria.

5- Ayuda a controlar las adicciones

Un estudio comparó los efectos de la meditación mindfulness con los de un programa para dejar de fumar de la “American Lung Association’s freedom from smoking” y encontró que las personas que practicaron mindfulness tenían más probabilidades de dejar de fumar que aquellas que realizaron el tratamiento convencional.

6- Menos estrés

Según este estudio después de un curso de 8 semanas de meditación mindfulness, los centros cerebrales de lucha o respuesta -la amígdala- disminuyen su tamaño. Esta región cerebral, asociada con el miedo y las emociones, interviene en la respuesta de estrés.

A medida que la amígdala disminuye, el córtex prefrontal -asociado con funciones como la concentración y la toma de decisiones- aumenta su tamaño.

Además, la conexión entre la amígdala y otras regiones cerebrales disminuye, a la vez que aumentan las conexiones entre áreas asociadas con la atención y concentración.

La escala de estos cambios correlaciona con el número de horas que se medita, según el investigador Adrienne Taren de la Universidad de Pittsburgh.

7- Sentir menos dolor

Otro estudio ha encontrado que las personas que tienen un nivel avanzado de meditación experimentan menos dolor. Lo curioso es que las imágenes cerebrales muestran más actividad en las áreas asociadas con el dolor.

Según Joshua Grant, del Instituto Max Plank de Ciencias Cerebrales (Max Plank Institute for Human Cognitive and Brain), no se ajusta a los modelos clásicos de reducción del dolor, como los de las drogas, donde se ven menos actividad en esas áreas.

8- Mejora las habilidades sociales

Un estudio de la Universidad de Wisconsin durante 12 años comparó a expertos en meditación con personas principiantes.

Cuando ambos grupos escucharon la voz de personas estresadas, dos áreas cerebrales conocidas por estar relacionadas con la empatía mostraron más actividad en los meditadores expertos. Esto sugiere que las personas que meditan regularmente tienen una mayor habilidad de responder a los sentimientos de otros y de empatizar.

9- Reduce los sentimientos de soledad

Un estudio de la Universidad Carnegie Mellon encontró que la meditación mindfulness es útil para disminuir sentimientos de soledad, los cuales disminuyen a su vez el riesgo de mortalidad y depresión.

10- Permite vivir más tiempo

Los telómeros son una parte esencial de las células del cuerpo humano que afectan al proceso de envejecimiento. Aunque la investigación no ha concluido nada aun, hay datos que sugieren que algunas formas de meditación tienen efectos en la longitud de los telómeros al reducir el estrés.

11- Ayuda a controlar el ritmo cardíaco

Según este estudio publicado en la “Korean Association of Genuine Traditional Medicine” los practicantes de meditación muestran un descenso en el ritmo cardíaco y en la frecuencia respiratoria 8 meses después del periodo de entrenamiento.

12- Reduce el riesgo de Alzheimer y de muerte prematura

Los resultados de este estudio publicado en la revista Brain, Behavior and Immunity muestran que solo con 30 minutos de meditación al día se reduce el riesgo de muerte prematura, Alzheimer, enfermedades del corazón y de depresión.”  – NUEVATRIBUNA.ES | LIFEDER | ALBERTO RUBÍN MARTÍN 22/02/17”

Para comenzar a meditar no necesitas nada en especial, como te digo, es algo natural, puedes usar mi guía de 5 pasos a la meditación, que encontrarás gratis aquí o crear la tuya, simplemente diviértete y reconecta con tu ser, observa la mente como un testigo silencioso, sin juicios, ni modificaciones, permite que los pensamientos, emociones o lo que llegue a ti fluya, solo obsérvalo y poco a poco iras encontrando el silencio y la armonía en tu interior. Es algo muy natural.