La vida no repite nada, todos somos únicos, irrepetibles, incomparables, la existencia es única en su creación, si levantas una piedra del río y buscas otra igual nunca la encontrarás, aunque en apariencia, sean parecidas, jamás encontraras una exactamente igual, a la vida y al universo, no le gustan las repeticiones, no existe ningún ser igual a otro, vivo o no.

La sociedad insiste en encasillarnos y la mente en generalizar, pero nada ni nadie es igual, ni parecido en esencia, todos somos únicos. Por eso trata de evitar de manera consciente tus generalizaciones, nada “es” solo porque tu mente lo prefiere así.  Cuando conocemos a alguien, a los pocos segundos tendemos a crearnos juicios y etiquetas, lo pones en una cajita con un sello y ahora esa persona es así para ti. Nos perdemos de la oportunidad de conocer realmente a las personas, de abrirnos y verlos como seres únicos e irrepetibles, nos perdemos de su divinidad, del potencial de las posibilidades infinitas, todo, porque tu mente te dijo, que es un buen juez de carácter.

Creamos juicios y limitamos a las personas, las clasificamos y creamos expectativas alrededor de ellas, etiquetas, que después cuando no “son” lo que tu mente creía, te sorprendes.

Si aceptamos a las personas como son, sin generar juicios, ni etiquetas, nos pueden asombrar, una relación entre dos personas sin estos molestos juegos de la mente puede ser maravillosa. Podemos sentirnos realmente cómodos, auténticos, sin tener que ser de alguna forma preestablecida por el otro, sin cumplir expectativas y simplemente compartiendo nuestra experiencia de vida y nuestra existencia juntos.

Por eso es importante llegar llenos a cualquier tipo de relación, no podemos dar aquello que no tenemos para nosotros, si no nos amamos, no podemos dar amor, si no nos respetamos, no podemos respetar la individualidad del otro, si no nos sentimos plenos y absolutos, siempre estaremos buscando quien nos llene nuestros vacíos existenciales.

Para conocer el mundo, primero conócete a ti mismo, nos la pasamos buscando referencias, modelos a seguir y conceptualizaciones de éxito y felicidad, cuando todo lo que necesitas es conocerte a ti, entrar en tu ser y permitirte ser como eres, amarte así, sin condiciones, ni juicios vacíos, nada se repite y nada puede ser igualado, si tratamos de ser como alguien más, solo lograremos una versión incongruente de nosotros mismos, aumentaremos el caos y la resistencia en nuestra naturaleza y solo crearemos más sufrimiento innecesario, comienza por conocerte, eres un ser único, irrepetible e incomparable. Solo hay una versión de ti, una sola edición, un sólo tú, aunque estemos conectados con todo y con todos, nada se repite, somos como una forma única de consciencia observando su propia creación, así que conócete, medita, habla contigo, baila, juega y diviértete desde tu verdadero ser, no te cierres a tu propia divinidad y nunca te compares con nada ni con nadie, no puede haber comparación real ya que, nada se repite en la naturaleza.